Los beneficios del deporte amateur
Por Martín (Thupten Chophel)
Escribo este artículo como Monje Budista que ha practicado desde los 11 años a los 27 años el deporte del montañismo. En este deporte, como en los otros de grupo, se practica la solidaridad, la concentración, la paciencia, la generosidad, la ética, el esfuerzo y una cierta forma de sabiduría convencional.
Cuando escogemos un deporte, y sobre todo, si lo practicamos como amateurs, las 6 perfecciones, llamadas así en el camino budista y que son: la generosidad, la ética, la paciencia, el esfuerzo, la concentración y la sabiduría, son llevadas a cabo, y puestas al servicio de, si eres montañero, la conquista de montañas, en otros deportes, para ganar partidos o carreras. Si conseguimos trascender este objetivo, y ampliarlo a crecer personalmente, y mejorar la sociedad, el deporte entonces sí se convierte en fuente de beneficio personal y para la sociedad. En cambio si nos quedamos tan sólo en conquistar montañas, en ganar partidos y carreras, el deporte tendrá pequeñísimos beneficios y capacidad de transformación de las personas y de la sociedad. Por lo tanto la clave del deporte, al igual que en todas las facetas de la vida, está en la motivación.
He conocido y conozco personas en el mundo del montañismo que se mueven con estos valores y a quienes ahora como Monje Budista tengo en muy alta estima, y a algunos que me iniciaron en este deporte, les tengo un enorme agradecimiento, pues me mantuvieron ilusionado, feliz y alejado de muchas malas influencias que podían destruir mi vida.
En el caso del montañismo, además se une el respeto por la madre naturaleza, la búsqueda de entornos limpios y sin contaminar, que a su vez purifican la mente y la hacen más clara y nos proporcionan el contacto directo con los elementos puros que son: el agua, el viento, la tierra, el fuego, el espacio, purificando así nuestros elementos interiores.
También se renuncia a las comodidades de la vida y con una mochila como única pertenencia, nos adentramos en las montañas, a veces, por muchos días. A la vuelta al mundo convencional, comprendemos que vivimos con demasiados lujos y que se puede renunciar a muchos de ellos, somos por tanto más libres y seguros, y comprendemos y respetamos mejor a quienes son pobres o poseen pocas cosas, valoramos también lo que tenemos, comemos y bebemos.
Esto también se puede aplicar a muchos otros deportes, donde cuando los practicamos estamos igualados con los demás, no prima quién es más rico o tiene unos padres más ricos, y además los llevamos a la práctica, en su mayoría, con pocas pertenencias.
En el deporte amateur, tan implantado hoy en día en nuestra sociedad, hay multitud de entrenadores, directivos, deportistas, entregados a la formación de las nuevas generaciones. Si estas personas trabajan sinceramente para beneficiar a los demás y transmitir unos valores éticos y saludables, son unos de los máximos responsables de nuestro futuro y equilibrio como sociedad.
Termino con un: ¡GRACIAS A TODOS LOS QUE TRABAJÁIS ALTRUISTAMENTE POR UN DEPORTE SANO Y EDUCATIVO!
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