ECOLOGÍA Y BUDISMO DESDE EL PUNTO
DE VISTA DE UN OCCIDENTAL:

Tanka deTara extraida de:
www.diamondway-buddhism.org/kkbn-pic.htm
ECOLOGÍA Y BUDISMO:
Este es un pequeño artículo que he preparado en función de
mi experiencia dentro del movimiento ecologista y montañero, así como amante
de la naturaleza, y con mis estudios y práctica del budismo.
No hay nada que surja por casualidad, todo se debe a causas
y condiciones. Si cambiamos de lugar nuestra mente también cambia, si cambiamos
de un grupo de personas a otro grupo, también cambia nuestra mente. Debemos
aceptar esta realidad y adaptarnos flexiblemente a los cambios, aunque tengamos
siempre una línea estable.
Después de esta reflexión, también se puede decir, que si el
entorno que nos rodea es puro y sin contaminar, nuestra mente también funcionará
de forma más clara, más sensible y más armónica. Creo que todos hemos experimentado
esto alguna vez. Cuando hemos llegado a preciosos lugares en el que los espacios
abiertos, el cielo azul, los pájaros, las flores, el verde de los prados, la
enormidad de las montañas, nos han inspirado a potenciar nuestras buenas cualidades
y nuestro interior. El efecto es inmediato para muchas personas, otros necesitan
más tiempo y les lleva días experimentar esa apertura interior, pero la apertura
siempre surge de forma natural.
Así tenemos una enorme responsabilidad de defender a nuestro
entorno natural. Nuestros actos afectarán enormemente a los que nos rodean y
a las generaciones futuras. Su felicidad futura, depende de nuestro respeto
ya desde hoy a la naturaleza. SS. El Dalai Lama, escribe respecto al Tíbet:
"La influencia del budismo y los rigores de la vida en los espacios abiertos
y de un entorno sin contaminar, germinaron en una sociedad dedicada a la paz
y la armonía".
Al ir a un lugar retirado, en plena naturaleza
y de grandes dimensiones, además de la apertura interior, hay el efecto
de sentirse uno mismo pequeño, de concienciar que somos poco y mucho respecto
a la enormidad de dimensiones de la naturaleza, que estamos en manos de fuerzas
superiores. Esto nos produce a veces una sensación de desesperanza inicial,
que según Gyetrul Yikme Rimpoche´, es positiva pues nos conduce, tras tocar fondo, a tomar
con fuerza una determinación vital de ser mejores y pensar más en los demás.
Así con el respeto hacia la naturaleza y nuestro entorno, comenzaremos a valorar
más las cosas pequeñas, a dar menos importancia al consumismo y a no cambiar
de coche cada poco a poco por ejemplo. Para poder crear el coche destruimos con el inmenso gasto energético muchísimos recursos naturales. El contacto con la naturaleza nos potencia nuestra capacidad de renuncia,
necesaria en el camino budista, y nos aporta un infinito campo de buenas sensaciones,
un soporte externo a nuestras meditaciones y un sentimiento cálido que nos une
y nos hace respetar a toda la humanidad.
Martín García (Thupten Chophel).

Tanka de Chenreszik extraida de:
www.diamondway-buddhism.org/kkbn-pic.htm